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Historia del crédito prendario en México

 

El crédito prendario fue otorgado en un principio por la iglesia, después por el Estado y posteriormente por instituciones no lucrativas. Estas instituciónes operan preponderantemente sobre alhajas y prestan un promedio del 40 o 50 % del valor de las prendas, los préstamos son inmediatos y tienen una vigencia de 3 a 5 meses, con posibilidad de un refrendo (renovar el plazo pagando únicamente los intereses).

 

A diferencia de los tabúes comerciales que existen sobre la materia, la mayoría de los clientes pagan y finiquitan sus créditos totalmente, ya que el porcentaje de clientes que no pagan y que pierden sus prendas representa a nivel internacional solo el 20 % y en el caso de México su promedio es tan solo el 7 % de los pignorantes (nombre común del sector prendario para referirse a los clientes).

Existen paradigmas en cuanto al sector prendario cuando se habla de usura o agiotismo, las diferencias estriban principalmente en lo siguiente:

La Usura y el Agio:

 

  • No esta permitido por la ley.
  • No libran recibos oficiales.
  • No están regulados por Profeco.
  • No están institucionalizados (se trata con una persona Física).
  • Se abusa de la necesidad de la gente.
  • No se regresan demasías.
  • Las prendas no están aseguradas, en caso de extravío, el cliente las pierde.

La insdustria del sector prendario:

 

  • Está permitido por la ley.
  • Emite facturas deducibles de impuestos.
  • Están regulados por Profeco.
  • Están institucionalizados (se trata con una empresa) y sus funcionarios.
  • Se rige por oferta y demanda de mercado.
  • Sí se regresan demasías.
  • Las prendas están aseguradas, en caso de extravío el cliente no se ve afectado.
Por estas razones se puede decir que el sector prendario es un negocio legalizado, aprobado por la ley y operado como cualquier negocio financiero.