UE podría afectar economía en México
La falta de consensos en Europa tiene una incidencia indirecta para la economía mexicana, que podría redundar en un menor dinamismo del aparato productivo en la última parte del año y extenderse en 2012, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Estima que por ello es un buen momento para apresurar los cambios que requiere México, para que cuando repunte la economía mundial, el aparato productivo tenga más capacidad de crecer a un ritmo sano y sostenido en el mediano y largo plazos.
'El consenso es un factor fundamental para lograr los mejores cambios en México, pero esto debe ser con un elevado sentido de responsabilidad social, en el que la honestidad y la ética se conviertan en los elementos rectores de la toma de decisiones', subraya.
En su reporte semanal 'Análisis económico ejecutivo', refiere que generó optimismo el repunte de 4.5 por ciento del PIB en México en el tercer trimestre del año y la evolución favorable, hasta ese momento, de los principales indicadores macroeconómicos.
Sin embargo, pareciera que el hecho de que no se logre un consenso de cómo corregir los desequilibrios en Europa se ha convertido en un elemento de incidencia indirecta para la economía mexicana.
Esto, advierte, podría redundar en un menor dinamismo del aparato productivo en la última parte del año y extenderse en 2012, como ya podría anticiparse al ver los más recientes resultados de algunas variables económicas.
Señala que las expectativas apuntan a que no habrá un acuerdo inmediato para solucionar los problemas europeos, de tal forma que esto aumenta la probabilidad de un periodo recesivo para esa zona geográfica.
Evidentemente, esto redundaría en una disminución de la demanda externa, lo cual afectaría a Estados Unidos, que envía a Europa casi la cuarta parte del total de sus exportaciones.
En este entorno es que la economía mexicana podría verse afectada, toda vez que si la demanda europea se cae, las exportaciones del país a la zona europea podrían disminuir.
Esto podría implicar a su vez una reducción en las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, pues hay que recordar que el vecino del norte 'nos compra casi 80 por ciento del total de lo que vendemos al exterior'.
Expuso que el balance de riesgos ya se ha deteriorado también en México, reflejándose en un aumento de la volatilidad de algunas variables como el tipo de cambio, que ha rondado los 14 pesos por dólar.
Pero el hecho de que hasta el momento la inflación no se haya visto afectada por este comportamiento, indica que la percepción puede ser que en el corto plazo se corrijan estos movimientos bruscos en el mercado cambiario que pudieron ser resultado de periodos especulativos.
Mientras no haya señales claras de un acuerdo en Europa, la incertidumbre se mantendrá y las expectativas se seguirán corrigiendo a la baja, expone.
Para el organismo privado, este sería un buen momento para apresurar los cambios que requiere el país.
Avances recientes como la aprobación de la Ley de Asociaciones Público-Privadas, la modificación a la ley del Infonavit y la Modificación Constitucional en materia de fuero, son señales positivas que marcan el camino para el desarrollo de todos los agentes económicos.
Refiere que buena parte de esto proviene del convencimiento de que es la disposición de los actores políticos para llevar a buen puerto las necesidades del país, pues el consenso es un factor fundamental para lograr los mejores cambios.
Lograr que esto se materialice, sostuvo, contribuiría a reducir notoriamente prácticas que se han convertido en importante inhibidores de un mayor crecimiento de la economía y bienestar de los hogares, como la corrupción, la, inseguridad, la administración con poca ética, la colusión, entro otros.
Sin duda, añade, hoy tenemos un reto diferente y la responsabilidad recae en todos, en la sociedad, en los empresarios, en el Congreso, en el gobierno.
El oro cae en línea con la divisa única europea
NUEVA YORK/LONDRES.- Los precios del oro cayeron el lunes debido a que las preocupaciones de que la crisis de deuda de la zona euro afecte al crecimiento mundial mantuvieron al euro bajo presión, pero se espera que su valor se mantenga dentro del rango debido a la falta de liquidez al finalizar el año.
El oro al contado cayó levemente a 1,593 dólares la onza, después de que cerró el viernes a 1,598.75 dólares la onza. En la jornada, tocó un mínimo de 1,582.84 dólares la onza, debido a que los temores de nuevas rebajas de calificación de deuda en la zona euro fortalecieron al dólar.
En Nueva York, los futuros del oro de Estados Unidos para entrega en febrero cerraron con una baja de 1.20 dólares la onza a 1,596.70 dólares y operaron en un rango de entre 1,593 a 1,607.50 dólares la onza.
"La mayoría de los inversionistas probablemente no quieren vender ahora, pero tampoco ven razones convincentes para quedarse en el largo plazo", dijo Mike Guido, director asociado de venta de fondos de cobertura en Macquarie.
Agregó que los precios del oro "rondarán en torno al nivel de los 1,590 a 1,600 dólares la onza por las próximas dos semanas, o desde el año nuevo la gente comenzará a vender nuevamente".
El metal precioso ha visto una cantidad decente de compras físicas desde que cayó hasta cerca de un mínimo de tres meses la semana pasada, dijeron operadores europeos. A fines de septiembre registró su mayor descenso semanal debido a que el dólar se benefició por las preocupaciones sobre la crisis de la zona euro.
Si bien los inversionistas siguen cautelosos, una recuperación desde esos mínimos, especialmente por sobre el promedio móvil de 200 días del metal precioso de alrededor de 1.620 dólares la onza, podría motivar más compras.
El dólar presionó al euro a un mínimo de 11 meses, debido a que las preocupaciones de que la crisis de deuda de la zona euro pese sobre el crecimiento económico y la incertidumbre derivada de la muerte del líder norcoreano Kim Jong-il aumentaron el atractivo de la divisa estadounidense como refugio.
Una advertencia realizada el viernes por Fitch Ratings sobre que podría recortar la calificación de deuda de Francia y otros seis países de la zona euro y la rebaja que Moody's hizo también el viernes a la nota de Bélgica se sumaron a las presiones sobre el euro.
La plata cayó 2.91% a 28.77 dólares la onza.
El platino descendió 0.6% a 1,402.98 dólares la onza.
El paladio perdió 2.07% a 607.72 dólares la onza.
EL ORO BRILLA COMO NUNCA
Dicho metal se convirtió en un instrumento de refugio para inversionistas, debido a la debilidad de algunas monedas en el mundo.
La crisis global llevó al metal a niveles históricos de 1,902.70 dólares por onza. FOTO: AFP
La crisis europea contagió de incertidumbre a los inversionistas, que vieron en el oro una herramienta de refugio, llevándolo a niveles históricos.
No sólo los problemas económicos en Europa fueron el detonador de dicho incremento. La fortaleza del yen frente al dólar, así como problemas de déficit en EU fueron otros aspectos que apuntalaron el valor del metal, que alcanzó su nivel máximo en la historia de 1,902 dólares la onza el 5 de septiembre del 2011.
Otro factor que impulsó el metal dorado ese día fue la posibilidad de un estímulo para la economía estadounidense
¿Qué pasó en el 2011?
Se acabó el 2011 y el 2012 se presenta con grandes retos en todos los ámbitos: económico, social y político. Cuando uno voltea hacia atrás, lo primero que nos viene a la mente es lo complicado que fue el año que termina.
Hacia principios de año compartimos juntos la idea de que el mundo se dividía en dos: los países avanzados que mostraban indicios de un menor ritmo de actividad económica y un mercado laboral débil y, por otro lado, las economías emergentes que registraban una expansión vigorosa, ocasionando una tendencia de alza en el precio de las materias primas.
Con respecto al tema de los precios internacionales de las materias primas, particularmente el precio de los energéticos, habrá que añadir la inestabilidad geopolítica que se presentó en Medio Oriente y el norte de África, que impactó en algunos momentos los suministros de gas y petróleo, generándose la expectativa de que la oferta se podría ver afectada.
En este escenario y a pesar de una lenta actividad económica, la inflación general en las principales economías avanzadas registraron un alza asociada, principalmente, al repunte de los precios de las materias primas. De esta forma, en abril el Banco Central Europeo decidió aumentar su tasa de referencia en 25 puntos base. Los bancos centrales de Australia, Canadá y Suecia actuaron en el mismo sentido.
En el segundo semestre aumentaron las preocupaciones respecto de la capacidad de recuperación de la economía global.
En el tercer trimestre, las economías emergentes empezaron a mostrar signos de desaceleración, lo que derivó en que los principales organismos financieros internacionales y analistas ajustaran a la baja sus expectativas de crecimiento económico, ampliándose el espacio para que se presentara una segunda recesión mundial.
En la segunda parte del 2011, las condiciones financieras a nivel global presentaron un deterioro significativo debido a que en Europa se intensificaron las tensiones derivadas de la precaria situación de las finanzas públicas, los altos niveles de endeudamiento, la débil salud de su sistema bancario y sus negativas repercusiones sobre el dinamismo económico. Esta situación desencadenó una serie de recortes en las calificaciones de la deuda soberana de varios países europeos, ocasionando una fuerte volatilidad en los mercados financieros internacionales.
Ante la elevada aversión al riesgo, los flujos de capital comenzaron a dirigirse a destinos más seguros, las bolsas de valores y los mercados cambiarios sufrieron fuertes pérdidas y aunque este fenómeno se ha percibido como temporal, los bancos centrales de los países emergentes han decidido actuar a fin de matizar los movimientos erráticos de los mercados.
El 2012 se percibe como un año aún complicado. Sabemos que los desequilibrios fiscales y los altos niveles de endeudamiento no se corrigen de un día para otro y que la medicina es amarga: hay que recortar el gasto, reducir al mínimo la inversión y aumentar impuestos, el resultado para el caso de Europa será una contracción del PIB. De esta forma, Europa y su sistema financiero seguirán siendo fuente de incertidumbre y volatilidad.
A pesar de este escenario, estoy convencido de que México seguirá manteniendo el equilibrio de las principales macroeconómicas y que lograremos un crecimiento cercano a 4% gracias a la mejoría del consumo y la inversión en el marco de las elecciones federales.
Quisiera terminar ésta, la última columna de un servidor en el 2011, con dos frases que espero sean alentadoras: “Los hombres olvidan siempre que la felicidad es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias” (John Locke) y “La felicidad generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días” (Benjamín Franklin).
Tengamos la actitud de trabajar con entusiasmo y pasión para construir un México más fuerte, más competitivo y un mejor lugar para vivir. ¡Feliz 2012!


